
Vamos a tu domicilio cada quince días o cada semana, medimos el agua delante de ti, la dejamos lista y te queda por escrito qué se midió y qué se le puso.
Hacemos limpieza y mantenimiento de albercas a domicilio en Cuernavaca y alrededores. Cada visita medimos cloro libre y pH con reactivos, aspiramos el fondo, cepillamos muros y línea de flote, limpiamos las trampas del skimmer y de la bomba, retrolavamos el filtro si el manómetro lo pide, y dosificamos lo que falte. Quincenal o semanal según el uso.
No es echarle cloro y aspirar por encima. Es el mismo orden cada vez, porque cuando se salta un paso el agua no se cae ese día, se cae tres semanas después.

La medición se hace en tu alberca. Si estás, la ves; si no, queda anotada.
La frecuencia la decide cuánta hoja te cae y cuánta gente se mete, no el calendario. Estas son las tres que cubren casi todos los casos de casa.

El agua clara se ve. Lo que no se ve es si va a seguir clara el mes que entra.
Fecha, cloro libre, pH, qué se aplicó y en qué cantidad, y quién fue. Suena a burocracia y sirve para tres cosas muy concretas.
Está aquí para que no haya sorpresas a mitad del mes. Todo esto se puede hacer, se cotiza aparte y se avisa antes de tocarlo, nunca después.
Por mes, no por visita suelta, porque el agua se sostiene con continuidad. El monto depende de tres cosas y de nada más.
No publicamos una mensualidad de lista porque sin el volumen de tu alberca cualquier número sería al tanteo. Mándanos las medidas y te damos el tuyo el mismo día.
La limpieza es lo que se ve: aspirar el fondo, cepillar los muros y la línea de flote, y vaciar las trampas del skimmer y de la bomba. Es la mitad del trabajo y es la que se nota el mismo día.
El mantenimiento es lo que sostiene esa limpieza: medir cloro libre y pH, corregir el pH antes que el cloro, y retrolavar el filtro cuando el manómetro lo pide. Una alberca recién aspirada pero con el pH arriba de 7.8 se vuelve a poner verde en dos semanas. Por eso las dos cosas van en la misma visita y no se cobran por separado.
En Cuernavaca lo normal para una alberca de casa con poco uso es una visita cada quince días. Se pasa a semanal si se usa cada fin de semana, si hay árboles encima, o en los meses de más calor.
La frecuencia la marca la carga de hoja y de bañistas, no el calendario. Entre visitas, quien vive ahí sostiene el cloro con una tableta en el flotador o en el dosificador, y con eso alcanza.
Se puede de las dos formas. Con el químico incluido en la mensualidad es más cómodo y el gasto queda fijo. Comprándolo aparte en la tienda suele salir más barato cuando la alberca ya está estable y consume poco.
Lo que no cambia en ninguna de las dos es que se te dice cuánto se aplicó en cada visita.
Sale de tres números: los metros cúbicos de agua, cuántas visitas al mes y si el químico va incluido. Por eso no hay un precio único de lista, y desconfía de quien te dé uno sin preguntar el volumen.
Mándanos por WhatsApp las medidas de la alberca, una foto del agua y una del cuarto de máquinas. Se cotiza el mismo día, sin necesidad de visita previa.
No. Basta con que haya acceso al área de la alberca y al cuarto de máquinas. El registro de la visita queda por escrito con lo que se midió y lo que se aplicó, así que no hace falta que alguien lo vea para saber qué se hizo.
Sí, y de hecho mucha gente lo hace. Necesitas un kit de reactivos para medir cloro y pH, cloro para sostener, algo para corregir el pH y un aspirador. Todo eso te lo vendemos en el mostrador y te decimos las cantidades para tu volumen.
El servicio conviene cuando la alberca es grande, cuando se usa mucho, cuando hay árboles que la ensucian a diario, o cuando ya se puso verde dos veces y no queda claro por qué.
Largo, ancho y profundidad promedio, más una foto del agua y otra del cuarto de máquinas. Con eso alcanza para darte número el mismo día.